MIS POESÍAS

MUY LEJOS

Yo no hice el mundo,
ni te sitúe al otro lado
de mis coordenadas.
Yo no te hice la sonrisa,
ni le di luz a tus ojos.
Yo solo sé que te descubrí un día
detrás de los balaústres de su mañana.
Desde entonces, mi piel quedó atrapada
en el resplandor de tu alba,
y mis ojos inquietos,
cautivos por tu mirada.
¿Qué puedo hacer a eso?
Si cada vez que me sonríes
miles de mariposas, en vuelo,
del suelo me levantan,
y me llevan hasta tu boca,
de amor yo, ¡desesperada!

DESEOS DE TI.

La ciudad duerme y yo te amo,

todos indiferentes y yo te busco;

las luces apagadas y yo encendida

buscando sin cesar tu melodía.

En cada estrella que veo reconozco tu cara,

y en la brisa del río tus caricias,

en la sombra de la noche tu mirada,

y en la luna que miro tu sonrisa

En los gatos que lloran tus quejidos,

de suaves gimoteos y tiernos alaridos.

Toco la oscuridad y es tocar tu pelo;

hace frío, me cubro, y es tu piel

la que siento acariciando mis sentidos.

La noche se hace intensa,

y yo me pierdo en cada sueño tuyo,

me deleito acariciando tu pecho

y se llena de rocío mi capullo.

Descanso en la noche y son tus brazos

los que me rodean con ternura la cintura;

me dices suavemente que me amas

y me duermo de amor en un suspiro.

DESCUBREME

Acariciarme el alma como un soplo de aliento;
búscame desde adentro, conoce mi montuosidad.
Abraza mi terquedad, descalza mis sentimientos;
descúbreme en tus labios, exorciza mis tormentos.

Inventa una locura, que en mi piel hagas eco;
deslízate por dentro, sin premura ni ansiedad.
Quémame con tus besos, desnuda mis secretos,
y que cada caricia tuya se vuelva una eternidad.

Donde languidece mi invierno, siembra primavera;
bebe los manantiales, que brotan de mis entrañas.
Desenreda las telarañas, que tejí apropósito,
en ese lugar incógnito, en ese sitio de espera.

EN MI CORAZÓN

En el lugar que tú habitas,
todo está en descontrol,
no puedo acallar el deseo que grita,
ni los latidos de mi corazón.

En el lugar que tú habitas
hay puro desenfreno,
nada es malo ni bueno,
pero el solo pensarte me excita.

En el lugar que tu habitas
es todo un frenesí;
pero si no estás ahí
todo en mi de marchita.

En el lugar que tu habitas
no hay espacio vacío,
porque tú eres todo mío,
porque mi alma te necesita.

Y es que, en el lugar que tu habitas,
tú eres muy especial,
porque no tienes igual,
mi cuerpo y mi ser te lo gritan.

LUNA

Reina de la noche…
mi mejor cómplice para amar y sentir…
Para soñar y vivir,
en los brazos de mi amante.
Para inspirarme y escribir una locura de amor,
en su boca.

Para mirar al mar y tejer historias…
Para hacer un poema en su pecho…
Para imaginar un mañana en su vida,
y un reino lleno de vivencias…
Un beso correspondido…
Una caricia espontánea…
Yo mujer y pasión …
Yo, deseo…
Él, hombre…
En la oscuridad estrellada y,
con la diosa de la noche.

POEMA AL OLVIDO.

Mi querido mar.… ¡Cuánto necesito de ti!
poder sentir en mis pies,
la textura de tu arena,
para sentirme otra vez viva;
para sentirme plena.

Quiero mirarte de frente y
que tus olas, salpiquen mi alma,
para saber si está viva
porque la siento apagada.

Adentrarme en tu profundidad,
mirarme nostálgica, por dentro,
sólo tú conoces mi secreto,
y sólo tú me devuelves la serenidad.

Gaviotas, las olas…una brisa,
tu cielo de verano sereno;
mis ganas, su piel: azúcar moreno;
el amor, despacio, sin prisa.

La noche saboteando al día,
mis ansias, en la arena, rendidas,
una estrella fugaz, allá a lo lejos,
y yo, entre sus caderas y el cielo, perdida.

Ahora, mi querido mar, sólo distancia;
tormenta, tiempo perdido,
vacío, muerte, olvido;
él con sus sueños… ¿yo? Con los míos.

Tú, mar de por medio,
como fiel e imparcial testigo,
de su vida y la mía, sin remedio,
navegando a la deriva y sin sentido.